Luna Eclipsada
Pensé que ya no tenía más lágrimas
Que la sangre se había vuelto hiel
Que mi corazón yacía aniquilado
Y los ojos recubiertos de escarcha.
Una vez sentí, una vez dolí...
Lloré gotas que tiñeron de sangre mi piel
Luego la desolación... el silencio
Insensibilidad... muda, vacía, solitaria.
Teñida de rojo la luna, me susurro su secreto
“El doler es vivir. Amar; creer... solo cree
Pero yo temo ¡No quiero más cicatrices!
La soledad es abrumadora... pero segura
Más miro tus ojos... me pierdo en ellos
Siento la tibieza de tu abrazo
Tu voz seduciendo mis sentidos
Macabra burla... tan cerca y tan lejos
Y me dueles, pues no te tengo
Porque veo tu sonrisa y la vida fluyendo en ti
Más yo muero... muero sin tu presencia
Y oigo el eco de mi voz pronunciando tu nombre
La fuerza de tu mirada esquiva es mi agonía
Me obligas a cuestionarme, a salvarme
¿Qué es esto que siento? ¿Qué es?
La Luna Eclipsada, me trajo un suspiro
Dejo un espacio que duele en el medio de mi pecho
Mi alma libre, atrapada en la jaula de lo infinito
Volar quisiese, más paralizada se queda.
Creer, sentir, doler, vivir... ¿Amar?
Esperar... no soñar, no anhelar, no desear.
La luna trajo, la luna dio ¿La Luna quitará?
Esperar... solo esperar... nada más... ¡No hay más!
